"No hay que tenerle miedo a las dos listas" le dijo a este medio un dirigente que participó de una reunión política en el conurbano sur a mediados del mes pasado. Fue uno de los primeros ensayos que le compartió la cúpula a las bases. Paralelamente siguió haciendo eco el nacionalismo emergente tras el triunfo ante Inglaterra cuando los jugadores del combinado nacional posaron con la ya histórica y determinante bandera que decía "Las Malvinas son Argentinas". Y al gobierno se le cayó el proyecto de Ley de Tierras, y siguió otra derrota parlamentaria y concluyó con represión en la calle. Ante un cambio de clima social notorio y evidente, con un pueblo endeudado y con números en rojo en la economía hogareña, casi que no quedó otra salida a que las principales referencias del peronismo se convoquen a una reunión para definir ejes de acción de cara a lo que sigue.
Tras más de cuatro horas de reuniones, según los presentes en medio de un clima ameno, cerraron filas en un punto central: las PASO no se tocan. La tarea que se llevaron los presentes es intervenir en sus provincias, con el resto de los pares gobernadores y legisladores hacer una defensa irrestricta de la herramienta electoral que podrá ser utilizada si el peronismo no logra "una síntesis de representación" de cara a los comicios nacionales. Del encuentro participaron Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego); el senador nacional y ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora y los jefes de bloque en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans.
Uno de los primeros movimientos que se percibieron rápidamente luego de la reunión fue cómo se encargó Sergio Massa de colar su nombre en algunos medios. El tigrense se encargó, primero de hacer correr que había sido determinante para voltear los puntos clave de la Ley de Propiedad Privada, y ahora volvió a instalar su nombre como alternativa presidencial. Un dato a su favor: el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, que trabaja en línea con el propio Massa, con el sector de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Principios y Valores, partido referenciado en Guillermo Moreno, rescató la figura del líder del Frente Renovador e, incluso, el senador Mayans dijo en declaraciones periodísticas luego del encuentro que podría funcionar una interna entre Sergio Massa y Axel Kicillof. El formoseño, a principios de la semana visitó en su departamento de San José 1111 a CFK.
En paralelo, Massa busca tentar a sectores del radicalismo que no ven con malos ojos sumar en la fórmula al economista Martín Lousteau. Es más, el dirigente radical que le confió el dato a este medio, se animó a deslizar el nombre de Eduardo "Wado" de Pedro, marcando el nivel de amplitud que estarían dispuestos a asumir desde un sector de la UCR. El nombre del senador kirchnerista surge porque su nombre suena como opción potable dentro del abanico de candidatos.
"Fue el Ministro de Economía que nos llevó directo a (Javier) Milei, no ganó ni en Tigre (su lugar de residencia) en la presidencial y, lógicamente, perdió la elección que desató esta catástrofe", fue lo que planteó un funcionario que es escuchado en la provincia cuando se le consultó desde este medio por las versiones que están surgiendo. "Donde tenga posibilidades lo vamos a plantear, de hecho ya lo hicimos...", contó pidiendo mantener su nombre en reserva.Y ante la pregunta sobre qué respuesta recibió luego de contar su posición, fue determinante: "Para resumir me dijeron que Sergio (por Massa) tiene que ser parte de la estructura. Respondí que sí, que de hecho lo es ahora, en el actual gobierno nacional. Hay sectores que siempre están...".


















