Los habitantes de Alejandro Petión, Villa Adriana y Vicente Casares denuncian cortes diarios y una caída extrema de la tensión durante la tardenoche. Aseguran que después de las 20 horas no pueden utilizar con normalidad electrodomésticos, computadoras ni otros equipos y reclaman una respuesta urgente de la empresa.
La escena se repite prácticamente todas las noches. Después de las 20, cuando aumenta el consumo eléctrico en los hogares, las luces pierden intensidad, las computadoras se apagan y los electrodomésticos dejan de funcionar con normalidad. Para los vecinos del corredor de la Ruta 205, el problema dejó de ser una situación ocasional y se convirtió en parte de la rutina.
Aseguran que padecen cortes de suministro y episodios de baja tensión que se prolongan durante varias horas. La situación genera preocupación no solo por las dificultades cotidianas, sino también por el riesgo de que la inestabilidad termine provocando daños en los artefactos eléctricos.“A gatas te prenden las lamparitas y la computadora; la prendo a esta hora y se apaga porque no tiene fuerza”, relató uno de los vecinos afectados.
El problema, además, no se resuelve rápidamente. Los vecinos aseguran que recién después de las 23 o incluso durante la medianoche la tensión comienza a recuperar niveles que permiten utilizar los artefactos con normalidad.
Las críticas apuntan directamente contra Edesur, la empresa responsable de la distribución eléctrica en la zona. Vecinos de barrios como Los Nogales y Villa Adriana ya realizaron reclamos formales ante la prestataria y sostienen que la infraestructura existente no estaría preparada para acompañar el crecimiento demográfico.
“Está todo como sobrecargado, los transformadores y todo eso”, explican los damnificados al describir lo que, según su percepción, estaría detrás de las fallas.


















