El 26 julio de 2018, Lidia “Coca” Ibáñez (66 años) mató a su mamá María Luisa Correa de Ibáñez (86 años) en la casa donde convivían, en Vélez Sarsfield al 200. El grave estado de salud de su madre, enferma y postrada en una cama, la hizo colapsar y tomar una decisión irracional. Segundos después, intentó suicidarse cortándose con el mismo cuchillo, pero las heridas autoinflingidas no fueron letales.
Ya fuera de los cuidados intensivos y con el alta médica, “Coca” estuvo detenida en la Comisaría de Ranchos y en el Penal de Mujeres Nº8 de La Plata, esperando el juicio que definirá su pena.
En una audiencia la doctora Mariela Aristegui, abogada defensora de Ibáñez presentó un pedido ante el Juzgado de Garantías Nº8 de Cañuelas, solicitando morigeración de la pena y cambio de carátula.
Mientras se aguarda la elevación a juicio oral –aún sin fecha estipulada-, el juez Martín Rizzo otorgó el beneficio del arresto domiciliario para la imputada, considerando que no hay peligro de fuga y entorpecimiento en la causa de parte de la acusada.
Además, Rizzo le permitió a Ibáñez que esté en su hogar sin la tobillera electrónica que en estos casos se utiliza para monitorear los movimientos del “detenido” y controlar que no se rompan los limites perimetrales. La Policía Comunal realiza visitas sin aviso para constatar la presencia de “Coca”, incluso en horas de la madrugada.