Una nueva maniobra de estafa volvió a encender las alarmas entre los comerciantes de Cañuelas. Esta vez, los autores intentaron hacerse pasar por la intendenta Marisa Fassi para establecer contacto a través de WhatsApp y solicitar un presupuesto.
El intento quedó registrado en una captura de pantalla en la que se observa un número telefónico con característica 2364, correspondiente a Junín y su zona de influencia. Desde esa línea, una persona que se identificó como “Marisa Fassi” inició la conversación con un saludo y luego manifestó que necesitaba pedir un presupuesto.
Sin embargo, el comerciante advirtió que algo no estaba bien y logró reconocer la maniobra antes de caer en el engaño. Por ese motivo, decidió alertar sobre lo ocurrido para que otros comerciantes y vecinos estén atentos ante posibles nuevos intentos.
El episodio vuelve a poner en escena una modalidad que ya tuvo antecedentes en Cañuelas. Meses atrás, una pinturería fue víctima de una estafa en la que los delincuentes se hicieron pasar por Mauro “Pipa” Arrieta, presidente del Club Cañuelas -y cuñado de Fassi- para hacerse de mercadería valuada en aproximadamente $1.800.000.
En aquel caso, los estafadores coordinaron el retiro de los productos y el comerciante advirtió posteriormente que habían utilizado una identidad ajena. Ahora, el intento vuelve a apuntar a una figura pública reconocida de la ciudad.
La utilización del nombre y la fotografía de la intendenta puede ser un recurso para generar confianza en el destinatario. No obstante, Fassi es una figura ampliamente conocida en Cañuelas y su voz tiene rasgos muy particulares, por lo que una llamada telefónica para verificar la identidad podría ayudar a detectar una suplantación.
La recomendación es no entregar mercadería ni avanzar con operaciones únicamente a partir de mensajes de WhatsApp. Ante cualquier pedido sospechoso, lo aconsejable es confirmar la identidad por un canal independiente y conocido, sin utilizar exclusivamente los datos de contacto proporcionados por quien inicia la conversación.
Aunque en este episodio el comerciante logró advertir el intento, la alerta busca evitar que otras personas caigan en una maniobra similar.
La característica telefónica también llama la atención. El número desde el que se contactó al comerciante de Cañuelas comienza con el prefijo 2364, de Junín, ciudad bonaerense que tiene tres unidades penitenciarias y una alcaidía.
No es la primera vez que aparece en maniobras de este tipo: en febrero, la Municipalidad de Chivilcoy alertó que desconocidos utilizaban esa característica para hacerse pasar por el intendente Guillermo Britos y que el mismo número había sido empleado días antes para suplantar al jefe comunal de Bragado, Sergio Barenghi. Desde esas líneas, usadas por reclusos, solicitaban presupuestos a corralones, comercios de neumáticos y pinturerías.
Además, existen antecedentes judiciales que vinculan estafas con suplantación de identidades públicas con personas alojadas en unidades penitenciarias de Junín. En abril de 2026, una investigación permitió desarticular una banda que operaba desde las unidades penales 13 y 16 y que engañaba a comerciantes haciéndose pasar por dirigentes de clubes y referentes conocidos, para conseguir mercadería que luego era retirada por terceros. Entre los damnificados estuvo el actual senador provincial y exintendente de Junín, Pablo Petrecca. Por el momento, no hay información que permita confirmar que el nuevo intento registrado en Cañuelas esté relacionado con esa organización.



















