La comunidad de Cañuelas vivió una jornada histórica, el miércoles en la Escuela N°1 (Del Carmen 517), con la llegada de una verdadera leyenda de la música internacional. El prestigioso trombonista, compositor y productor estadounidense Delfeayo Marsalis, ganador de un premio Grammy y distinguido como "Maestro de Jazz" por la National Endowment for the Arts (NEA), brindó una clase magistral gratuita y abierta en la Escuela de Música Popular de Cañuelas (EMPCA). El evento cultural de primer nivel colmó las instalaciones de la institución, convocando a una multitud de estudiantes, docentes y vecinos entusiastas de la formación artística.
En reconocimiento a su impecable trayectoria, que incluye colaboraciones con íconos de la talla de Ray Charles, Art Blakey y Max Roach, la intendenta municipal Marisa Fassi declaró el encuentro de interés municipal. El secretario de Gobierno, Mauricio Petre, junto a la secretaria de Educación, Cynthia Curti, fueron los encargados de entregar en mano la distinción al célebre músico de Nueva Orleans, destacando "su invaluable contribución a la educación musical, el fructífero intercambio artístico y el fundamental acceso gratuito de toda la comunidad a este tipo de propuestas".
Uno de los momentos más emotivos y significativos de la tarde se desató cuando los pequeños estudiantes del ciclo de Formación Básica (FOBA Niños) de la EMPCA tomaron sus instrumentos. Con gran soltura y valentía, el ensamble infantil interpretó el clásico "C Jam Blues" frente a la atenta y pedagógica mirada de Marsalis. El artista internacional celebró el talento local y transformó la audición en una enriquecedora experiencia de aprendizaje directo, devolviendo valiosos conceptos sobre el ritmo y el espíritu del género.
La jornada lejos estuvo de terminar con la parte teórica. Fiel al espíritu integrador de la música popular, el trombonista norteamericano se acopló con entusiasmo a la tradicional "Zapada" de la EMPCA, el clásico espacio de improvisación libre que reúne a la comunidad educativa en el escenario. De esta manera, alumnos y profesores compartieron micrófonos y partituras en vivo junto a un productor que cuenta en su haber con más de 125 grabaciones de estudio, rompiendo las distancias y sellando un recuerdo imborrable para la cultura del distrito.



















