Mientras en el Congreso se debate la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada (un proyecto que introduce modificaciones sobre el régimen de tierras rurales y otras normas vinculadas al derecho de propiedad), en la plaza se convocará mañana a una movilización fomentada por organizaciones sociales, ambientales y sindicatos. La protesta se replicará en las principales ciudades de la Argentina.
La legislación vigente dispone que la titularidad extranjera no pueda superar el 15% de las tierras rurales del país, porcentaje que también rige para cada provincia y municipio. La iniciativa impulsada por el Gobierno elimina esos topes. Entonces, de aprobarse, ya no existiría un porcentaje máximo de tierras rurales en manos extranjeras ni un límite de superficie para un mismo comprador.
“La movilización será masiva, ya que ha crecido la voluntad política para defender el territorio. Es un privilegio haber nacido en Argentina, muchos de nuestros abuelos han logrado un consenso y los que vinieron desde los barcos ayudaron a construir la patria grande. Esta ley se olvida de esa historia tan rica y sentida”, comentó Miriam Liempe, Secretaria de Relaciones con los Pueblos Originarios de de la CTA Autónoma, en los micrófonos de NacPop.
“Este tema nos tiene preocupados. Esta ley se construyó en 2011 mediante el diálogo y en este momento no se debatió nada entre las partes afectadas. Vimos como creció la participación en las provincias y los pueblos originarios empezaron a ir a las manifestaciones en las calles. Eso es positivo”, marcó Liempe.
Y marcó la postura de Javier Milei al respecto: “Sabemos lo que pasa con este gobierno, que no quiere a este territorio. Un ministro dijo una vez 'el problema son los argentinos’ y para la Ministra Patricia Bullrich, los ‘Mapuches’ son un retroceso. Pero por otro lado, entregan las tierras y hacen que cada vez se levanten más tranqueras”.
“Buscan comprar sin límites en las tierras donde hay agua, litio y petróleo. No estamos en contra, pero queremos que haya acuerdos con las ciudadanías”, puntualizó y entregó un claro ejemplo: “En Neuquén tenemos Lácar, donde el 50% ya está extranjerizado”.
Sobre el final, expresó: “Para el Gobierno los enemigos son los peruanos, los bolivianos, etc. Se olvidan nuestra Constitución y para ellos no son extranjeros los capitalistas que vienen a adueñarse de lugares sensibles para nuestra supervivencia”.


















