El inicio del mes de septiembre trajo consigo una nueva y preocupante tanda de incrementos en los servicios esenciales, lo que representará una severa presión sobre los presupuestos de los hogares. De acuerdo con los últimos cuadros tarifarios publicados, las actualizaciones de precios estarán por encima de la inflación de julio, que fue del 2,1% según las mediciones oficiales del Indec. Algunos ajustes responden de forma directa a fórmulas automáticas vinculadas al Índice de Precios al Consumidor (IPC), mientras que otros fueron determinados por reguladores estatales.
Para quienes utilizan de manera diaria los servicios ferroviarios del Área Metropolitana de Buenos Aires, el incremento es sustancial. El boleto mínimo de las líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Urquiza, Roca, Belgrano Norte y Belgrano Sur tendrá un aumento del 14,29%. De esta manera, el pasaje básico con la tarjeta SUBE debidamente registrada pasará de $420 a $480, marcando lo que representa el último tramo del esquema de actualización tarifaria general autorizado previamente por las autoridades del Gobierno nacional.
El impacto en la billetera de los usuarios cotidianos se profundiza al observar las nuevas tarifas fijadas para los colectivos. En las líneas que circulan bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo subirá un 4,1%, estableciéndose en $887,99 con tarjeta registrada, mientras que el valor para los recorridos de entre 3 y 6 kilómetros se elevará a $986,70. Por su parte, en las líneas de jurisdicción provincial el incremento promedio será del 4,3%, dejando el pasaje mínimo en $1.158,97 y llegando hasta $2.043,84 para los viajes que superen los 27 kilómetros.
Asimismo, aquellos pasajeros que deben combinar sus traslados habituales con la red de subterráneos porteña se encontrarán con un fuerte golpe adicional en sus costos de movilidad. El pasaje de subte aumentará un 4,1% y llegará a $1.753 para los usuarios con tarjetas registradas. En contraposición, para quienes tengan la tarjeta SUBE sin registrar el valor ascenderá drásticamente a $2.541,10 por viaje, mientras que el Premetro se actualizará a un costo de $613,55. A esto se le suma un ajuste del 4,1% en los peajes de las autopistas administradas por la firma estatal AUSA.
Más allá del transporte, la ola de incrementos de septiembre abarca múltiples sectores que terminan de configurar un panorama sumamente complejo para el consumo doméstico. Las cuotas de medicina prepaga subirán entre un 1,9% y un 3,11% según la prestadora, las cuotas de los colegios privados bonaerenses aumentarán un 2,5% y las telecomunicaciones rondarán el 2,5% de suba. Finalmente, los contratos de alquiler alcanzados por la antigua ley nacional sufrirán un ajuste anual del 35,52%, sumando mayor presión a la economía familiar.















