El debut de Adrián Ravier como vocero de la Presidencia de la Nación dejó una frase que encendió las alarmas en el conurbano bonaerense y el interior provincial. Al defender la fuerte readecuación tarifaria que golpea los bolsillos, el funcionario lanzó una polémica recomendación para quienes no puedan afrontar el costo del servicio elemental de calefacción. Su postura generó un repudio generalizado en los sectores sociales: desde que asumió Javier Milei, la luz aumentó un ¡500 %!
La polémica se desató durante su primera conferencia de prensa formal en la Casa Rosada. Frente a las consultas sobre el impacto de las boletas de gas (habrá un incremento del 2,8%) y luz (entre el 1,3% y el 13.5% dependiendo de la categoría) en pleno invierno, el economista libertario argumentó que las tarifas deben ser libres y que el esquema anterior sostenía un derroche insostenible. Para cerrar su justificación de los incrementos, recomendó directamente a las familias ponerse ropa de abrigo dentro de sus propios hogares.
El impacto de estas declaraciones adquiere una gravedad particular en distritos de la provincia de Buenos Aires tras la eliminación de la Zona Fría. Este beneficio histórico aliviaba el costo del gas en regiones bonaerenses con crudos inviernos, mediante un subsidio directo de entre el 30 % y el 50 % en la factura final. Con la quita total de esta compensación dispuesta por la administración central, las boletas residenciales ya registran subas asfixiantes.
Ravier insistió en que el costo real de los servicios públicos de energía debe ser afrontado por el consumidor final de manera directa. Según el nuevo vocero, los subsidios estatales a las distribuidoras eléctricas y de gas generan distorsiones macroeconómicas que el Gobierno resolvió cortar de raíz. Para la mirada oficialista, el ordenamiento fiscal prevalece sobre el esquema de tarifas asequibles para los sectores residenciales.
Ravier, el reemplazante de Adorni, soltó una frase desalmada en su estreno como vocero.
En Cañuelas, el impacto del tarifazo libre y el fin de los beneficios invernales impacta de lleno en los hogares, las pymes y los clubes de barrio. Organizaciones vecinales locales advirtieron que la combinación de aumentos y bajas temperaturas obliga a muchos vecinos a elegir entre comer o calefaccionarse.
El panorama para los próximos meses invernales se presenta complejo para los usuarios de menores recursos que dependen del servicio regular de red. La postura oficial confirma que no habrá marcha atrás con la desregulación total de las tarifas de los servicios públicos esenciales.
Mientras las boletas continúan llegando con montos impagables para el asalariado promedio, la única respuesta estatal disponible es resguardarse del clima con frazadas de cara al fin de una de las semanas más frías del 2026: el viernes, las temperaturas mínimas descenderán por debajo de los 0º en la zona sur del Conurbano.


















