"La venganza es un plato que se come frío", le transmitió un importante dirigente de Juventud al opinar sobre lo ocurrido en la previa del clásico de básquet de la ciudad, Cañuelas FC-Juventud Unida. Se picó. Las dirigencias de los clubes se juntaron en un bar céntrico, hubo foto, cruce de camisetas y camadería para la organización del Derby, que se jugará el miércoles 21.30 en el Arín y la revancha el 5 de junio en el Vicente Politano. Ahí se anunció que cada visitante podía disponer de 50 tickets y el acceso para los jugadores de las categorías formativas. Al final, desde la sede de la calle Lara impusieron una decisión que desacató todo lo hablado café mediante: “Se juega sin visitantes”.
La realidad es que hubo una cumbre que confirmó Juventud mediante una foto (que nunca fue publicada por el CFC). Ahí estuvieron el Presidente de Cañuelas, Mauro Arrieta, y el encargado de la Subcomisión, Matías Casey; del otro lado, el Presidente Mauricio Petre y el Secretario Ramiro Soto.
Allí se acordaron detalles sobre la logística del partido y se llegó al acuerdo de 50 entradas para el club visitante y a la vez, la chance que ingresen los chicos de las formaciones formativas (alrededor de 150 chicos inscriptos) y la delegación de dirigentes (cerca de 20 personas).
El tema es que luego de la juntada, desde el CFC levantaron el teléfono para avisar que la decisión era jugar solamente con público local (ya se venden entradas anticipadas para socios, a $ 7.000), lo que generó malestar en el “Verde”. De hecho, gente de Juventud ingresó a las redes del básquet de Cañuelas para manifestar su bronca y los mensajes fueron eliminados.
“Tuvimos una charla para poder disfrutar del clásico, acordamos las 50 entradas para los visitantes y con libertad para los chicos, que habitualmente van 40, después nos avisaron que solamente eran 50 tickets y después de la reunión nos comunicaron la decisión final. Nuestra prioridad era que los jóvenes disfruten del clásico”, comentó Petre, actual Secretario de Gobierno Municipal en contacto con la Fm88.1.
“Estábamos ilusionados y ya habíamos distribuidos los ingresos, lógicamente estas decisiones no caen bien”, agregó el titular de Juventud que hizo un notable esfuerzo para bajarle la espuma al tema.
Sobre la postura del “Rojo”, explicó: “El presidente de Cañuelas me dijo que se juntó la Subcomisión de Básquet y no tuvieron en cuenta la capacidad de la cancha y no tenían en cuenta ese imprevisto”.
De esta manera, solamente ingresará al Arín la delegación de Juventud Unida: 12 jugadores, el cuerpo técnico y el presidente. “Cuando jueguen en Juventud Unida, nos mantendremos en esta postura y podrán ingresar 16 personas del equipo visitante, haremos valer la localía”, cerró.



















