Los precios de los combustibles en Cañuelas registraron una inusual secuencia de incrementos diarios durante la última semana, en línea con la dinámica que se observa a nivel nacional.
Entre el 21 y el 27 de marzo, las estaciones de servicio de YPF ajustaron sus valores en siete jornadas consecutivas, configurando una suba acumulada significativa en un período breve.
De acuerdo con el relevamiento realizado, la nafta súper pasó de $1.952 a $2.081 por litro, lo que representa un aumento total de $129. En el mismo lapso, la nafta premium (Infinia) se incrementó de $2.153 a $2.279 (+$126).
Por su parte, el diésel común (Diesel 500) registró el mayor ajuste absoluto, al pasar de $2.005 a $2.135 (+$130), mientras que el diésel premium subió de $2.226 a $2.352 (+$126).
Los precios en Cañuelas, hoy.
Este comportamiento responde a una combinación de factores. Por un lado, la suba del precio internacional del petróleo —impulsada por tensiones geopolíticas— presiona sobre los costos de refinación y comercialización. A nivel local, inciden además la actualización de impuestos a los combustibles y un proceso de recomposición de precios relativos en el sector, que busca reducir el rezago frente a otras variables de la economía.
En ese contexto, las petroleras adoptaron en los últimos meses una estrategia de ajustes más frecuentes y de menor magnitud diaria, en lugar de incrementos puntuales más pronunciados. Sin embargo, el efecto acumulado termina siendo significativo para los consumidores.
En la comparación interanual, los combustibles mostraron una dinámica claramente por encima del resto de los precios de la economía. Mientras la "inflación oficial" se ubicó en torno al 33% en los últimos doce meses, la nafta y el gasoil acumularon subas cercanas al 40%, lo que implica una diferencia de entre 7 y 10 puntos porcentuales.
En términos concretos, esto se traduce en incrementos que ya superan los $800 a $1.000 por litro en relación con los valores de un año atrás. Esta brecha responde a un proceso de recomposición de precios relativos —tras varios períodos de atraso—, sumado al impacto de la devaluación, la actualización de impuestos y la suba del precio internacional del petróleo, factores que presionaron con mayor intensidad sobre el costo de los combustibles que sobre otros bienes y servicios.



















